Y haciendo balance de un año que se va, doy gracias a la vida por estar viva. Hoy que la soledad de mi salón me reconforta (cada vez más y sin saber por qué) me acuerdo de este año lleno de aventuras, de subidas y bajadas, grandes springs de final de carrera en el que un día más hubiera significado la muerte. Un año de emociones, de logros y derrotas, de gente nueva que viene y gente de siempre que se va. De mi abuela que me deja sola con la promesa de un arcoiris para poder sonreir y una sobrina que nace y nos ayuda a hacer planes. De mis primos, siempre juntos, de mi nuevo cuñado y mi hermana feliz, de mis padres otro año más juntos y conmigo, apoyandome y discutiendo siempre por mí. De mis ojos que lloran. De amores que me dejan un mal sabor de boca, un daño difícil de reparar. De sueños raros en las noches, confusos de descifrar y alentadores amaneceres con la promesa de un nuevo día.
Un año que se va y grita que no va volver, irremediable circular de una vida que, por mucho que lo intenten explicar, siempre va en una sola dirección.
Un año en un cuaderno verde, de caídas y levantadas y caídas y levantadas, luchar por seguir otro año más.
Ganas de tirarlo todo, romper cuadros, jarrones, gritar, dejar que mi locura se vea reflejada en una rabia que desea salir por todos mis poros, poder hablar sin decir nada y que alguien me entienda, que entiendan que no me gusta lo que hay, que necesito algo que no se siquiera que me falta.
Nunca prometo nada al proximo año, las aventuras vienen solas y solas se van, dejar que respirar sea toda una meta, un objetivo, un fin en sí mismo, sin esperar y sin dejar de ilusionarse.
"No me dejes que despierte de este sueño, aunque todo sea mentira" Antonio Orozco
domingo, 13 de diciembre de 2009
lunes, 9 de noviembre de 2009
Crónica de una locura anunciada
Sentada en un asiento de autobús. La frente pegada al cristal frío de la ventanilla. No habla con nadie, se marea cuando no es ella la que conduce. Tampoco mira a nada en concreto, ya que sus ojos crean el vacío cuando los posa en algún lugar.
Es la crónica de una locura anunciada, el agujero negro de una cloaca de sentimientos sin usar, un juguete roto, en realidad, de la niña que un día fue.
"Nada te hace feliz, no te sientes bien con nada de lo que te pasa. ¿No te das cuenta? ¿Cómo crees que nos sentimos los que estamos a tu alrededor?"
Una vida sin usar, aún por estrenar que le recuerda, a pesar de los ateos, a una historia de la Biblia: un señor y sus talentos.
De nada vale ya llorar, ya no hay palabras de ánimo que hagan sombra en un cuaderno, solución B, no importa la gente nueva, los amigos de siempre, la familia que está y un pequeño milagro que sonríe cuando se acercan los ojos vacíos. Milagro que quisiera tener más cerca cada día, contagiandome de su vida a estrenar y empezando a usarla juntas. Pero no, dime con quien andas y te diré quién eres, su vida aún sin contaminar.
Y todo parece herirla una vez más. Un recuerdo, una palabra, una oportunidad...
Entre las sombras de una lámpara que cada vez se enciende más temprano, saldrá una fuerza, un grito de esperanza. Aún tiene una vida por soñar y un sueño que vivir, siempre nos quedará la salida de emergencia.
Es la crónica de una locura anunciada, el agujero negro de una cloaca de sentimientos sin usar, un juguete roto, en realidad, de la niña que un día fue.
"Nada te hace feliz, no te sientes bien con nada de lo que te pasa. ¿No te das cuenta? ¿Cómo crees que nos sentimos los que estamos a tu alrededor?"
Una vida sin usar, aún por estrenar que le recuerda, a pesar de los ateos, a una historia de la Biblia: un señor y sus talentos.
De nada vale ya llorar, ya no hay palabras de ánimo que hagan sombra en un cuaderno, solución B, no importa la gente nueva, los amigos de siempre, la familia que está y un pequeño milagro que sonríe cuando se acercan los ojos vacíos. Milagro que quisiera tener más cerca cada día, contagiandome de su vida a estrenar y empezando a usarla juntas. Pero no, dime con quien andas y te diré quién eres, su vida aún sin contaminar.
Y todo parece herirla una vez más. Un recuerdo, una palabra, una oportunidad...
Entre las sombras de una lámpara que cada vez se enciende más temprano, saldrá una fuerza, un grito de esperanza. Aún tiene una vida por soñar y un sueño que vivir, siempre nos quedará la salida de emergencia.
miércoles, 21 de octubre de 2009
Con otros ojos
Con otros ojos veré, lo que vosotros queréis que vea.
Con otro corazón amaré a aquellos que me aman, y odiaré a los que me odian.
Con otra cabeza, pensaré más en mi reflejo que se vuelca en el lavabo lleno de agua, típica imagen de película, cuando alguien se siente demasiado mal para mirarse directamente a los ojos y preguntarse a donde va su vida.
Pero solo estoy yo, con esta cabeza, con este reflejo que por momentos se difumina, se hace borroso y me empieza a marear. Esa pregunta que se ahoga antes de ser formulada, esa que duda de si sería mejor marchar, si es verdad que el dolor lo traigo yo, la frustración de aquellos que me escuchan cuando, en realidad, no quiero decir nada.
Huir sola, en mi casita con ruedas, ahora que no le tengo miedo, ahora que no sé dónde ir.
Y mientras oscurece el cielo, cuando las nubes anuncian tormenta, yo me siento frente a la cálida luz de una pantalla de ordenador y vacío esta vida que ya no sabe qué hacer, dónde ir,...
"YO NO LO VEO"
Con otro corazón amaré a aquellos que me aman, y odiaré a los que me odian.
Con otra cabeza, pensaré más en mi reflejo que se vuelca en el lavabo lleno de agua, típica imagen de película, cuando alguien se siente demasiado mal para mirarse directamente a los ojos y preguntarse a donde va su vida.
Pero solo estoy yo, con esta cabeza, con este reflejo que por momentos se difumina, se hace borroso y me empieza a marear. Esa pregunta que se ahoga antes de ser formulada, esa que duda de si sería mejor marchar, si es verdad que el dolor lo traigo yo, la frustración de aquellos que me escuchan cuando, en realidad, no quiero decir nada.
Huir sola, en mi casita con ruedas, ahora que no le tengo miedo, ahora que no sé dónde ir.
Y mientras oscurece el cielo, cuando las nubes anuncian tormenta, yo me siento frente a la cálida luz de una pantalla de ordenador y vacío esta vida que ya no sabe qué hacer, dónde ir,...
"YO NO LO VEO"
domingo, 11 de octubre de 2009
Donde quiera que estés
Donde quiera que estés
"Donde quiera que estés,
te gustara saber
que por flaca que fuese la vereda
no malvendí tu pañuelo de seda
por un trozo de pan.
Y que jamás,
por mas cansado que
estuviese, abandoné
tu recuerdo a la orilla del camino,
y por fría que fuera mi noche triste,
no eche al fuego ni uno solo
de los besos que me diste.
Por ti brilló mi sol un día
y cuando pienso en ti brilla de nuevo
sin que lo empañe la melancolía
de los fugaces amores eternos.
Dondequiera que estés,
te gustara saber
que te pude olvidar y no he querido,
y por fría que sea mi noche triste
no echo al fuego ni uno solo
de los besos que me diste.
Dondequiera que estés…
si te acuerdas de mi."
Joan Manuel Serrat
Ahora me toca a mí.
"Donde quiera que estés, te gustará saber, que sin ti soy una cobarde más. Que añoro más que nunca tu olor de mil colonias distintas que impulsaban mi pasos en el camino.
Donde quiera que estés, te gustará saber, que abandoné mis sueños de cara a la pared, en una esquina de mis ojos sin brillo, que decidí navegar sola por una senda sin un claro final,
Por mucho que amenezca cada mañana, las palabras que me dan aliento, por la noche me dejan sin respirar. Y vuelvo atrás en la memoria, en un tiempo que ya no me pertenece, y descubro caras borrosas de personas que ya apenas conozco.
Descubro, sin sorpresa, el desaliento pasar de los días, el ir y venir de personas en un mundo, en un barco, ya sin capitana, que naufraga por playas sin tripulación.
Donde quiera que estés, te gustará saber que si miras al cielo, verás un pequeño arcoiris. Si logras encontrarlo, y pasar por él, llegarás a la tierra prometida en donde volveremos a estar juntas otra vez.
Donde quiera que estés, te propongo un cambio, un pacto secreto en el que juramos que vendrás cada noche a verme, solo a mí, y me abrazarás cuando vea alejarse mi arcoiris... sin aún te acuerdas de mí"
"Donde quiera que estés,
te gustara saber
que por flaca que fuese la vereda
no malvendí tu pañuelo de seda
por un trozo de pan.
Y que jamás,
por mas cansado que
estuviese, abandoné
tu recuerdo a la orilla del camino,
y por fría que fuera mi noche triste,
no eche al fuego ni uno solo
de los besos que me diste.
Por ti brilló mi sol un día
y cuando pienso en ti brilla de nuevo
sin que lo empañe la melancolía
de los fugaces amores eternos.
Dondequiera que estés,
te gustara saber
que te pude olvidar y no he querido,
y por fría que sea mi noche triste
no echo al fuego ni uno solo
de los besos que me diste.
Dondequiera que estés…
si te acuerdas de mi."
Joan Manuel Serrat
Ahora me toca a mí.
"Donde quiera que estés, te gustará saber, que sin ti soy una cobarde más. Que añoro más que nunca tu olor de mil colonias distintas que impulsaban mi pasos en el camino.
Donde quiera que estés, te gustará saber, que abandoné mis sueños de cara a la pared, en una esquina de mis ojos sin brillo, que decidí navegar sola por una senda sin un claro final,
Por mucho que amenezca cada mañana, las palabras que me dan aliento, por la noche me dejan sin respirar. Y vuelvo atrás en la memoria, en un tiempo que ya no me pertenece, y descubro caras borrosas de personas que ya apenas conozco.
Descubro, sin sorpresa, el desaliento pasar de los días, el ir y venir de personas en un mundo, en un barco, ya sin capitana, que naufraga por playas sin tripulación.
Donde quiera que estés, te gustará saber que si miras al cielo, verás un pequeño arcoiris. Si logras encontrarlo, y pasar por él, llegarás a la tierra prometida en donde volveremos a estar juntas otra vez.
Donde quiera que estés, te propongo un cambio, un pacto secreto en el que juramos que vendrás cada noche a verme, solo a mí, y me abrazarás cuando vea alejarse mi arcoiris... sin aún te acuerdas de mí"
lunes, 7 de septiembre de 2009
Si tuviera un último momento
Si tuviera un último momento, un segundo para volver atrás, haría tantas cosas que un día no hice. Agarraría con mayor fuerza tu mano y los besos serían eternos.
Guardaría en una cajita todas aquellas ocasiones en las que me mirabas con tus ojinos azules, esa mirada de amor que solo tú eras capaz de irradiar.
Guardaría en mi cajita de tus cosas las palabras que decías, sencillas palabras de sabiduría sencilla, esa que tú tenías y que eras capaz de mostrar, de enseñar, de regalar.
Si tuviera un último momento, nunca te dejaría marchar, jamás saldría de tu casa. Escribiría cada receta para tener siempre en mi boca el sabor de tu comida, un trocito más de ti.
Si tuviera un último momento te pediría perdón, por cosas que hice y cosas que haré, cosas que tú nunca harías, que nos hacen mal a ambas.
Jamás perdería la corona que tú tenías y que gracias a ti todas hemos heredado.
No tendrías dolor, no habría más dolor para ti.
Si tuviera un último momento, momento que ya no tengo, jamás volvería a olvidarme de ti, a dudar sobre como era tu risa, como sonaba tu voz cuando conseguías callarnos a todos, tu pasos firmes, jamás tomarían la dirección que tomaron.
Siempre en mí quedarás tú, quedará tu luz, orgullosa de las mujeres que hay en mí: la que tú fuiste, la que tú criaste y a la que tú valiste de ejemplo.
Podré caerme, y por desgracia caeré, pero en tu regazo reposaré justo antes de volverme a levantar.
Guardaría en una cajita todas aquellas ocasiones en las que me mirabas con tus ojinos azules, esa mirada de amor que solo tú eras capaz de irradiar.
Guardaría en mi cajita de tus cosas las palabras que decías, sencillas palabras de sabiduría sencilla, esa que tú tenías y que eras capaz de mostrar, de enseñar, de regalar.
Si tuviera un último momento, nunca te dejaría marchar, jamás saldría de tu casa. Escribiría cada receta para tener siempre en mi boca el sabor de tu comida, un trocito más de ti.
Si tuviera un último momento te pediría perdón, por cosas que hice y cosas que haré, cosas que tú nunca harías, que nos hacen mal a ambas.
Jamás perdería la corona que tú tenías y que gracias a ti todas hemos heredado.
No tendrías dolor, no habría más dolor para ti.
Si tuviera un último momento, momento que ya no tengo, jamás volvería a olvidarme de ti, a dudar sobre como era tu risa, como sonaba tu voz cuando conseguías callarnos a todos, tu pasos firmes, jamás tomarían la dirección que tomaron.
Siempre en mí quedarás tú, quedará tu luz, orgullosa de las mujeres que hay en mí: la que tú fuiste, la que tú criaste y a la que tú valiste de ejemplo.
Podré caerme, y por desgracia caeré, pero en tu regazo reposaré justo antes de volverme a levantar.
jueves, 2 de julio de 2009
Ya soy mayor
"Ya eres una mujer. Tú quieres ser Peter Pan, pero ya eres mayor". Jamás pensé que mi madre podría decirme tal cosa. Yo que siempre he sido su pequeña... ¿mis voces de autosuficiencia han dado sus frutos? ¿Será una estrategia de distracción? ¿Será que de repente un papel en mi cartera me haya dado el último empujón a una etapa adulta que todos intentaban frenarme?
domingo, 28 de junio de 2009
Quiero volver
Quiero volver a nacer. Haces cosas de cuando era pequeña, tener mis juguetes en mis manos, y mirarlos para que nunca los pueda olvidar. Nunca quise crecer. Los años han pasado sin darme la opción de parar, sin preguntarme qué quería hacer yo, sin poder evitarlos. Y mis juguetes han quedado en el olvido de mi imaginación, a veces, algunos se escapan de su prisión, de la prisión donde una vez otros los encerraron y vuelven a mí. Pasean por mis ojos, se quedan fijos por un momento y vuelven a desaparecer dejándome un regusto de algo pasado que siempre fue bueno, algo hermoso dentro de una vida adulta que deja mucho que desear para los niños que fuimos algún día. Unos niños que creían que al crecer podrían comer todas las chuches que quisieran, ver las pelis de mayores y acostarse tarde sin saber que detrás de esos deseos infantiles se escondían terribles verdades, contraindicaciones o efectos secundarios.
Quiero volver a ser pequeña, arreglar estropicios de mi vida que me han convertido en la adulta que soy ahora, una adulta con problemas de adulta que no tenía cuando era niña.
Quiero volver a ser pequeña, irme al campo con mi familia, en el columpio de mi abuelo, con mi triciclo rojo, mi muñeca que lloraba y un gran oso azul de peluche con el que dormía.
Quiero salir de mi propia prisión, en la que yo me encerré un día y gritar que soy libre. Prometo salir, buscar la salida, recuperar las fuerzas que perdí y salir.
Quiero volver a ser pequeña, arreglar estropicios de mi vida que me han convertido en la adulta que soy ahora, una adulta con problemas de adulta que no tenía cuando era niña.
Quiero volver a ser pequeña, irme al campo con mi familia, en el columpio de mi abuelo, con mi triciclo rojo, mi muñeca que lloraba y un gran oso azul de peluche con el que dormía.
Quiero salir de mi propia prisión, en la que yo me encerré un día y gritar que soy libre. Prometo salir, buscar la salida, recuperar las fuerzas que perdí y salir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)