viernes, 12 de noviembre de 2010

Lo que podría hacer contigo

Podría escribir los versos más tristes esta noche, pero esos versos no hablarían de ti.
Podría soñar que el mundo se acaba, que la tierra explota, que el agua nos inunda, pero entonces tu mano se alarga y me saca de allí. Si se acaba el mundo, tu me llevas a la luna, si la tierra explota, haces un cohete y volamos hasta que el fuego acabe. Si el agua me inunda, me fabricas un barco y navegamos cual náufragos clandestinos, lejos de las miradas de aquellos que envidian nuestra salvación, como sacamos partido de la muerte, para preparar un crucero de lujo solo para dos.
Podría gritar y arañar las paredes. Podría sucumbir a la ira, a mi propia ira interna. Y de repente estás tú, nada importa, nada temas, no hay nada que pueda quitarte tu paz.
Inventando locuras, que vendo porque no las uso contigo, solo tú eres su protagonista. Un hotel lejos de miradas indiscretas, donde tú dejes de ser tú y yo deje de ser yo, para crear un nosotros. Nuevo, imperfectamente perfecto, loco y atrevido, como yo. Rodeados de pájaros, de naturaleza, de paz, de ti, rodeada de ti el mundo parece ser menos importante.
Podría hacer que el mundo parase solo con un dedo por mirarte a los ojos. Podría subir montañas, bucear sin oxigeno solo con tocarte el pelo. Podría...
Pero ninguno de los dos podemos.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Invento

Tengo una poesía en el alma, que se atraganta al salir de las manos. Tengo una moneda en el bolsillo "si sale cara me vas a por una copa y si sale cruz, ¿tú qué quieres?", pero no quieres nada. Tengo un cohete en la espalda, preparado para disparar cuando leas esto, cuando todo el mundo lo sepa, cuando yo quiera comprender que el mayor de mis errores, en no entender, es no querer saber que si lloro es porque no estás conmigo, y me enfado y grito, nunca a ti, pero si por tu culpa. Y pasan los días y yo solo quiero salir del hotel, olvidarme que estoy allí, olvidarme de mis inicios, de cuando te llamaba para que me silbaras por teléfono, de las napolitanas, de San Martín y así, como si nada, mezclo historias que no tienen nada que ver, solo que no me llevan a ninguna parte, bueno sí, a este blog que nadie lee, perdido entre direcciones de clase X y sitios donde vender, secciones que a menudo se hacen una "viuda quiere sexo sin cobrar" ¿dónde quedó su amor? Enterrado con él. ¿Y el tuyo propio? Eso decía.
Y mientras escribo el mundo hace lo que yo quiero que haga, lo decía García Márquez, ¿no, Estefa? "Si yo quiero que este tío levite cuando beba chocolate, levitará"
Y si es cierto, y si yo invento, invento amapolas amarillas que fumen margaritas. Invento camisas de una sola manga, barbacoas en un volcán asando chuletas con lava. Invento que lees esto y... No soy tan buena para inventar.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Inspeccion negativa

Encontrando la pregunta a las respuestas. La suerte que alguien al lado mio tuvo y que se contagia por el aire.
He tenido una rueda rota en un coche demasiado viejo para poder reaccionar por sí mismo ante un bache insospechado en la carretera hacia el destino del conductor, y aún así seguimos vivos, sobrevivimos a un verano de baches, sin saber siquiera que la linea que une la vida y la muerte es un cable pelado de un neumático usado.
Y si seguimos con el plan, quizás lo eche a perder, por orgullo, por miedo, o simplemente porque es el plan de otro, que otro ha decidido fabricar, no el que yo deseo, no lo que yo quise para mí.
Creo en las sorpresas, algunas de ellas me llevan a ti o me traen hasta aquí, hasta un blog vacío lleno solo con ideas que toman forma en las manos al teclear. Creo en las sorpresas de caras conocidas en lugares insospechados, porque puede que me queje a veces, que me rebele o me niegue a aceptarlo, pero disfruto de la vida que me trae sorpresas.
¿Qué habrá sido de aquellos niños prodigios? Adultos olvidados sucedáneos de comentaristas de televisión.
¿Qué han sido de sus voces, de las canciones o gracias que hicieron de ellos pequeños sin infancia, y de su habitad ,un limbo dentro de la etapa de la vida?
¿Qué fue de la canción del verano de tu vida en donde algo cambió? Por eso fue el verano de tu vida, por ese cambio.
¿Dónde queda la costa gaditana, la discoteca de flores de plástico, la carpa en el paseo marítimo?
Sorpresas que van y vienen, momentos, instantes en los rincones de la mente a los que acudir ante la duda.

viernes, 6 de agosto de 2010

Mi musas

Las musas se escapan por entre mis piernas a la misma velocidad que otros tantos desean acceder a ellas. Tener vacío el corazón, por un rato que se vuelve de mentira y de odio. Odio por convertirte en alguien que no has llegado a ser aún, tan solo una burla, una copia defectuosa de lo que has conseguido ser.
Perder los principios, tu propia realidad a manos de aquellos que moldean la suya a base de engaños y retorcidos pensamientos de cómo salir victorioso no siendo más que un perdedor.
"Hoy las musas han pasado de mí", buscaré y encontraré mi propia redención y su perdón. Inventaré un universo solo hecho para mí, invitaré solo a los buenos, dejando de intentar entrar en una fiesta en donde nadie me invitó, por olvido, por descuido..., ingenua, siempre a propósito.
Esperaré a que mis tacones repiquen en la noche, pasos sonoros y decididos. Esperaré a tropezar y caerme, desde el suelo reiré a carcajada, viendo la gente pasar.

viernes, 16 de julio de 2010

El primero que hable...

"El primero que hable burro será..." Y así pasa siempre cuando el orgullo nos ciega, cuando de repente no sabemos qué decir, no hay ya nada entre dos personas lo suficientemente importante como para entablar una conversación. Cuando hablar significa sacar a la luz lo que ya no existe, lo que ya no tienen sentido sacar a la luz.
Y, después, llega la pena, el miedo, el vértigo a los cambios, al paso del tiempo, a darte cuenta un día que tu vida ha dado tal giro que ya no conoces a nadie, ya no te conoces ni a ti. Y aquellos amigos que sabías, de los cuales no dudabas nunca que fueran a alejarse de ti, son solo unos de tantos a los que contar que todo va bien cuando te cruzas por la calle con ellos, sin ser en realidad cierto.
Y luego llega la nostalgia por los tiempos vividos, por aquellas caras conocidas, por las palabras que pudiste o quisiste, pero que no dijiste, que ya no tenían sentido ser dichas. Nostalgia por el tiempo que no vivirás.

jueves, 24 de junio de 2010

Querrán ponerle nombre... magia

Querrán ponerle nombre y no podrán. Será una sonrisa por la calle, a un desconocido que sin quererlo te la devuelve, como un instinto, porque las sonrisas se contagian y más cuando vienen de alguien al que aún no conoces.
Será encontrarse en una esquina, un cruce de caminos, que sin darnos cuenta nos une, nos vincula y nos hace formar parte de la vida de otros durante, tal vez, milésimas de segundo, mientras te apartas y dejas paso.
Será ayudar a aquel en una cuesta, cuando su coche se para y no es capaz de arrancar.
Será una llamada de auxilio, que te enviolenta al principio y te hace gracia después, una anécdota de un día bastante insustancial hasta ese momento.
Será un mensaje en tu móvil, el día de tu cumpleaños de alguien a quien creíste que no le ibas a importar.
Será un reencuentro. Un viaje improvisado, entre curvas donde pararse a... a descansar, desde donde admirar el camino que has recorrido y el aún tienes por recorrer.
Será una conversación, una mirada, una palabra de ánimo, inútil, pero esforzada.
Será un suspiro de alivio, de quien no tiene nada que hacer, de quién aún le queda todo por terminar.
Querrán ponerle nombre, pero no podrán.

domingo, 23 de mayo de 2010

A un paso de ganarme la corona.

Es dueña de mis silencios y esclava de sus palabras. Es una frase conocida por todos y que a menudo pasa desapercibido. Cargada de una cruel verdad que a todos nos incomoda y que intentamos ignorar.
Nunca le gustó escuchar algo que no estaba preparada para oír. Prefiere no decir nada, q no le digan nada y fingir que no pasa nada, pero sí pasa y sí le duele.
Intenta huir del dolor, sin saber que la persigue, que la encuentra aunque se esconda detrás de una roca. Que va allá donde ella va, guardado en su maleta hasta que logra escapar. Entonces sale de su escondite haciéndole frente, siendo todo lo chula que consigue ser. Lo mira a los ojos, tal vez un poco llorosos por todo lo que aquello significa.
Es dueña de su presente, esclava de su pasado e insegura ante su futuro. Baraja tantas posibilidades y nunca se le dio bien los malabares. Siempre terminan las naranjas por el suelo. Y ella recogiéndolas, hasta que se cansa de agacharse y las deja de nuevo en el frutero.
Esta tan solo a un paso de ganarse la alegría, lo escuchó en una canción y ha decidido repetírselo todos los días hasta conseguirlo, hasta ganársela de verdad, porque nunca le gustó aquello que le regalaban, porque las cosas fáciles al final pierden su valor, porque cree que lo merece y que irá a por ello cueste lo que cueste, aunque tenga que esperar, aunque tenga que hacerle frente a su dolor maquetero, aunque tenga que pasar miedo, estar sola y gritar subida en alguna montaña sin saber por qué.
Persigue una corona, una corona que está escrita en un libro que leyó cuando era demasiado vulnerable para sentir que ya la tenía y ahora, al tener que mantenerla, a veces le pesa sobre la cabeza y no sabe si quitársela, si ya no la tiene o si la perderá.
Y el agua sigue fluyendo como fluyen las letras en la pantalla del ordenador. ¿Un mensaje subliminal? No, solo un alma que le habla a su dueña diciéndole que todo va a salirles bien.